jueves, 5 de junio de 2025

 



Diseño estratégico y evaluación crítica de una política pública vinculada al riesgo desde la perspectiva doctoral

Título: Diseño estratégico y evaluación crítica de una política pública de comunicación de riesgos desde la inteligencia artificial: hacia una Estrategia de Comunicación Inteligente para la Resiliencia Social (ECIRS)

Materia: Políticas Públicas y Gestión de Riesgos

Prof. Luis Eduardo Pérez Ortiz Cancino

Alumno: Mtro. Jose Rafael Moya Saavedra

 

Introducción

En la era digital contemporánea, la comunicación de riesgos y desastres ha adquirido un rol estratégico como pilar de la gobernanza y de la protección civil. Ya no se trata únicamente de emitir alertas durante una contingencia, sino de construir entornos informativos resilientes, capaces de prevenir, contener y revertir situaciones de riesgo mediante mensajes oportunos, comprensibles y culturalmente pertinentes. En este contexto, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha abierto un nuevo campo de posibilidades para transformar la manera en que se diseña, implementa y evalúa la comunicación de riesgos.

La IA —entendida como un conjunto de tecnologías que simulan procesos cognitivos humanos— permite procesar grandes volúmenes de datos, detectar patrones emergentes, personalizar mensajes y automatizar respuestas adaptativas en tiempo real. Estas capacidades resultan especialmente valiosas en contextos de alta incertidumbre como los fenómenos naturales, pandemias, crisis industriales o eventos sociales disruptivos. En estos escenarios, el tiempo de respuesta, la precisión del mensaje y su impacto conductual pueden marcar la diferencia entre una reacción comunitaria eficaz o una catástrofe amplificada por la desinformación o el pánico.

En el caso mexicano, la vulnerabilidad comunicacional ha sido documentada como un factor agravante en diversas emergencias: desde los sismos de 2017, pasando por la pandemia de COVID-19, hasta fenómenos hidrometeorológicos y crisis de seguridad. La saturación de información, la presencia de desinformación deliberada, rumores maliciosos, la limitada articulación institucional, el centralismo informativo y la falta de capacitación en el uso de tecnologías emergentes han limitado el alcance de los mensajes oficiales. Frente a este panorama, surge la necesidad de revisar críticamente las políticas públicas vigentes y explorar nuevas alternativas basadas en ciencia de datos, participación ciudadana y principios éticos.

Este ensayo propone una evaluación crítica de la Estrategia Nacional de Protección Civil en su componente de comunicación de riesgos, bajo un enfoque de gobernanza digital y resiliencia comunicativa. Se argumenta que la incorporación estratégica de herramientas de IA puede potenciar significativamente la efectividad y equidad de la comunicación de riesgos en México, en tanto se haga desde una perspectiva humanista, incluyente y territorialmente contextualizada. Este trabajo se inserta en el marco de una investigación doctoral en curso sobre el impacto de la inteligencia artificial en la optimización de la comunicación de riesgos y desastres, y busca articularse como un aporte sustantivo al desarrollo del marco analítico y metodológico de dicha tesis.

1.    Contextualización del riesgo

El riesgo comunicacional en contextos de desastre es la probabilidad de que la información crítica —para prevenir, preparar o responder ante una emergencia— no sea generada, transmitida o comprendida de manera eficaz, oportuna y accesible por las poblaciones en riesgo, aumentando así la exposición y vulnerabilidad social.

Tipo de riesgo: Riesgo comunicacional en desastres y crisis. Este riesgo se refiere a la incapacidad de generar, transmitir y asegurar la comprensión de información clave para la prevención, preparación y respuesta ante emergencias.

El riesgo comunicacional no es un fenómeno colateral ni marginal: es un riesgo transversal que condiciona la eficacia de cualquier estrategia de prevención, preparación y respuesta ante desastres. Se refiere a la posibilidad de que, en situaciones críticas, la información clave para la toma de decisiones no llegue de forma clara, oportuna, accesible y comprensible a quienes más la necesitan. Este riesgo se agrava cuando las brechas informativas coinciden con condiciones de vulnerabilidad social, exclusión digital o saturación de mensajes contradictorios.

“El análisis de este fenómeno puede organizarse conforme al ciclo del desastre (prevención, preparación, respuesta y recuperación), tal como ha sido sistematizado por Mileti (1999) y otros estudios posteriores.”

En el caso mexicano, este tipo de riesgo se manifiesta con fuerza en tres momentos clave del ciclo del desastre: antes, por la falta de campañas sostenidas de cultura de la prevención; durante, por la confusión causada por fuentes múltiples y poco coordinadas; y después, por la carencia de mecanismos para rendir cuentas, explicar decisiones y reconstruir confianza ciudadana.

Justificación: La vulnerabilidad informativa como detonante de impactos sociales

Como muestran casos recientes de inundaciones urbanas en estaciones del Metro, hospitales y zonas habitacionales, una alerta mal segmentada, no entendida o emitida sin contexto puede agravar el caos, incrementar el pánico o inhibir la acción ciudadana, derivando en pérdidas materiales, afectaciones a la salud y reclamos sociales.

En este marco, conviene precisar tres conceptos clave que estructuran esta propuesta:

Vulnerabilidad comunicacional: Condición estructural o coyuntural que limita el acceso, comprensión o uso de información clave ante situaciones de riesgo.

Resiliencia comunicativa: Capacidad de un sistema o comunidad para adaptarse, responder y recuperarse ante crisis informativas, manteniendo la circulación efectiva de mensajes verificados y pertinentes.

Eficacia comunicativa: Grado en que los mensajes logran producir comprensión, confianza y acción deseada en las audiencias objetivo, en el momento oportuno.

México enfrenta múltiples amenazas de origen natural (sismos, huracanes, inundaciones, erupciones volcánicas) y antrópico (accidentes industriales, violencia, pandemias), pero la capacidad para comunicar esos riesgos en forma efectiva no ha evolucionado al mismo ritmo que la amenaza o que las nuevas dinámicas mediáticas. El país se encuentra en un punto crítico donde el déficit de comunicación pública efectiva se convierte en un factor de riesgo en sí mismo.

A esto se suma un entorno informativo fragmentado y altamente polarizado, en el que las redes sociales han adquirido un rol protagónico tanto en la viralización de información no verificada como en la formación de burbujas digitales que dificultan el acceso equitativo a la verdad. Esta vulnerabilidad informativa se agrava en comunidades con bajo acceso a tecnologías, bajo nivel educativo o alto nivel de desconfianza institucional.

En este escenario, la inteligencia artificial (IA) se presenta como una herramienta de doble filo: puede ser un acelerador de desinformación si se usa con fines maliciosos, pero también puede ser una palanca de resiliencia comunicacional si se emplea de manera estratégica y ética. Entre sus aplicaciones más prometedoras destacan:

·       El monitoreo automatizado de redes para detectar patrones de desinformación o discursos alarmistas.

·       La generación adaptativa de mensajes con base en perfiles culturales, lingüísticos y emocionales.

·       La traducción instantánea y contextualizada para poblaciones indígenas o multilingües.

·       La evaluación predictiva del impacto comunicativo, mediante algoritmos que estiman la recepción, el alcance y la comprensión de los mensajes.

Desde esta perspectiva, abordar el riesgo comunicacional con una visión integrada y tecnológica no es una opción marginal, sino una necesidad crítica para fortalecer la gobernanza del riesgo y construir ciudadanía informada, empoderada y capaz de actuar en medio de la incertidumbre.

2. Selección de una política pública existente

Política seleccionada: Estrategia Nacional de Protección Civil (ENPC)

Foco específico: Eje de Comunicación Social y Cultura de la Prevención

La ENPC es la principal herramienta de planificación estratégica del Gobierno de México en materia de gestión integral del riesgo y protección civil. Deriva de la Ley General de Protección Civil (2012, reformada en 2021) y está alineada con marcos internacionales como el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

El eje de Comunicación Social y Cultura de la Prevención tiene como objetivo principal promover una sociedad más resiliente, informada y con capacidad de autoprotección ante fenómenos perturbadores. Se apoya en campañas públicas, materiales educativos, alianzas con medios y uso de plataformas digitales.

Origen y evolución

La necesidad de una política comunicacional en protección civil en México se fortaleció tras eventos catastróficos como el huracán Paulina (1997), los sismos de 1985 y 2017, la pandemia de COVID-19, y más recientemente, desastres asociados al cambio climático. En todos estos casos, la ciudadanía experimentó fallas o saturación informativa, lo que evidenció la necesidad de contar con un sistema comunicacional más ágil, articulado y eficaz.

Actores involucrados

·       Gobierno Federal: CNPC, CENAPRED, SEGOB, SEDENA, SEMAR, CONAGUA, IMSS, etc.

·       Gobiernos Estatales y Municipales: A través de Unidades Estatales y Municipales de Protección Civil.

·       Medios de comunicación: Televisión, radio, prensa, medios comunitarios.

·       Plataformas digitales y redes sociales: X (antes Twitter), Facebook, WhatsApp, TikTok.

·       Sociedad civil: ONGs, comunidades organizadas, redes de voluntariado.

·       Academia y sector privado: Universidades, centros de investigación, desarrolladores de tecnología.

Instrumentos y mecanismos operativos

1.    Campañas de cultura de la prevención, centradas en simulacros, alertas tempranas y acciones básicas de protección.

2.    Difusión de alertas y recomendaciones a través de redes sociales institucionales (CNPC, CENAPRED, etc.).

3.    Apps oficiales, como "Alerta Sísmica CDMX" o "911 Emergencias".

4.    Coordinación interinstitucional de vocerías, especialmente durante emergencias.

Ámbito de aplicación y limitaciones prácticas

Aunque la ENPC tiene alcance nacional, su implementación presenta altos niveles de desigualdad territorial y tecnológica. Las capacidades técnicas y de articulación varían ampliamente entre entidades federativas, y no existen protocolos estandarizados para la adaptación local de los mensajes. Además, hay una débil incorporación de tecnologías emergentes como IA o análisis masivo de datos en los sistemas de comunicación.

Uno de los principales desafíos es la baja integración entre los canales oficiales y los flujos informales de información en redes sociales. Esto ha facilitado la propagación de rumores, teorías conspirativas o alarmismo injustificado, especialmente en contextos de desastre donde la ciudadanía busca respuestas inmediatas.

3. Evaluación crítica de la política pública

Para realizar una evaluación rigurosa de la Estrategia Nacional de Protección Civil (ENPC) en su componente de comunicación social y cultura de la prevención, se aplican tres marcos analíticos complementarios:

·       Ciclo de políticas públicas, siguiendo el enfoque de Dunn (2012), para examinar su diseño, implementación y evaluación como fases interdependientes que deben ser analizadas sistemáticamente.

·       Gobernanza algorítmica, en línea con los planteamientos de Sandoval (2020) y OECD (2021), para evaluar el papel (o ausencia) de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial en la gestión de políticas públicas y su impacto en la toma de decisiones.

·       Enfoque de resiliencia comunicacional, retomando aportes de Alexander (2014) y Flor (2021), para valorar la capacidad de los sistemas de comunicación pública de adaptarse a entornos dinámicos, contener el pánico, construir confianza y fortalecer respuestas comunitarias ante el riesgo…

a) Coherencia interna (diagnóstico, objetivos, instrumentos y evaluación)

Hay coherencia discursiva en los objetivos, pero se observa una debilidad en la integración tecnológica y en la capacitación institucional para uso de IA. La tecnología no está articulada como eje del modelo comunicacional. Como advierte Mergel (2019), muchas instituciones públicas carecen de capacidad organizacional y normativa para incorporar algoritmos éticos y eficaces en la gestión de políticas.

Además, la política no contempla explícitamente la inteligencia artificial, ni cuenta con metodologías para personalizar contenidos, automatizar alertas o contrarrestar la desinformación digital. Las campañas se diseñan de forma genérica, con bajo nivel de adaptación a audiencias específicas, lo que limita su eficacia comunicativa.

b) Pertinencia contextual

Ante el crecimiento de redes sociales y mensajería instantánea, la estrategia resulta insuficiente. Las plataformas digitales operan con lógicas distintas a las previstas por los diseñadores de políticas.

Además, la falta de traducción de mensajes a lenguas indígenas, la omisión de formatos accesibles para personas con discapacidad y la escasa colaboración con influencers o comunicadores comunitarios acentúan brechas de comunicación, especialmente en zonas marginadas o rurales.

c) Resultados documentados

En escenarios como los observados en zonas críticas de la CDMX y la ZMVM durante lluvias intensas, no solo fallaron los sistemas de drenaje, sino también los sistemas de información temprana, que no lograron activar respuestas coordinadas. Esta ausencia de retroalimentación institucional es parte del vacío evaluativo que enfrenta la política actual.

La ENPC carece de una evaluación sistemática de impacto comunicacional. No existen métricas claras sobre comprensión de los mensajes, cambios de conducta, percepción de riesgo ni confianza ciudadana en las fuentes oficiales. Los indicadores disponibles suelen centrarse en el número de publicaciones o alcance superficial en redes, sin evaluar la profundidad o eficacia del mensaje.

Esta carencia impide retroalimentar el ciclo de la política pública, debilitando su mejora continua y su capacidad adaptativa ante nuevos escenarios de riesgo, como pandemias, ciberataques o desastres de origen antrópico.

d) Limitaciones estructurales y políticas

Fragmentación de vocerías, saturación de mensajes contradictorios, nulo uso de IA para análisis predictivo o segmentación. Falta de evaluación post-evento

Desarticulación territorial: los estados y municipios adaptan con poca claridad las campañas nacionales, generando contradicciones.

Desconfianza ciudadana: la saturación de mensajes contradictorios y el historial de manipulación política de la información han mermado la credibilidad institucional.

Ausencia de gobernanza digital: no hay mecanismos para aprovechar la IA, detectar desinformación, o generar escenarios predictivos con base en big data.

Baja participación comunitaria: la ciudadanía es receptora pasiva, no co-diseñadora ni evaluadora de los mensajes.

Con base en este diagnóstico, se justifica la necesidad de rediseñar la política bajo nuevos parámetros tecnológicos, participativos y resilientes, que respondan al ecosistema digital actual y anticipen futuros riesgos informativos.

4. Propuesta de rediseño o mejora: Estrategia de Comunicación Inteligente para la Resiliencia (ECIRS)

A partir de las limitaciones estructurales, tecnológicas y participativas detectadas en la evaluación de la política vigente, se plantea un rediseño conceptual y operativo bajo el nombre de Estrategia de Comunicación Inteligente para la Resiliencia (ECIRS). Esta estrategia busca transformar el enfoque actual, integrando inteligencia artificial (IA), gobernanza digital y participación comunitaria, con el objetivo de fortalecer la eficacia, alcance y pertinencia de la comunicación de riesgos y desastres en el México contemporáneo.

La implementación de módulos de traducción automática entrenados con corpus regionales e indígenas permitiría salvar una de las brechas más críticas: la exclusión lingüística en situaciones de emergencia. Esta dimensión es clave para garantizar el principio de equidad comunicacional en contextos donde la diversidad lingüística y cultural puede volverse un factor de vulnerabilidad adicional.

Objetivo general

Reconfigurar el modelo nacional de comunicación de riesgos y desastres mediante el uso estratégico de inteligencia artificial, tecnologías digitales y mecanismos de participación comunitaria, para fortalecer la resiliencia social y la toma de decisiones informadas en situaciones de crisis.

Componentes clave de la ECIRS

1. Monitoreo inteligente y detección anticipada

·       Uso de IA de análisis semántico y procesamiento de lenguaje natural (PLN) para detectar rumores, bulos, pánico digital o tendencias de desinformación en redes sociales.

·       Geolocalización de riesgos comunicacionales (zonas con más circulación de noticias falsas) y análisis predictivo basado en big data.

2. Automatización y personalización de alertas

·       Generación automatizada de mensajes segmentados por territorio, idioma, nivel educativo, edad y entorno cultural.

·       Implementación de chatbots multilingües entrenados en lenguaje técnico y emocional, accesibles por WhatsApp, Telegram, SMS y plataformas institucionales.

3. Participación comunitaria y verificación ciudadana

A diferencia de los medios tradicionales sujetos a concesión estatal, las redes sociales representan un entorno de comunicación descentralizado y difícil de regular. Por ello, el modelo ECIRS propone mecanismos de verificación ciudadana (nodociviles), monitoreo automatizado con IA, y estrategias narrativas proactivas, más que control directo. Es decir, no se trata de censurar, sino de incidir con contenido verificado, accesible y culturalmente resonante.

La improvisación vecinal para contener el agua con barricadas, como se observó en estaciones del Metro y colonias populares, evidencia la urgencia de contar con ciudadanos capacitados previamente y con herramientas para responder en los primeros minutos críticos.

·       Formación de una red nacional de “Nodociviles”: ciudadanos capacitados para verificar, corregir y retransmitir información oficial en sus comunidades (escuelas, iglesias, colonias).

·       Establecimiento de observatorios ciudadanos digitales que acompañen la producción, difusión y evaluación de mensajes en eventos críticos.

La Estrategia de Comunicación Inteligente para la Resiliencia (ECIRS) busca rediseñar el componente comunicacional de la política pública en gestión de riesgos mediante el uso ético e inclusivo de inteligencia artificial. No pretende sustituir el componente humano de la comunicación de riesgos, sino amplificar su alcance con inteligencia, empatía y tecnología, fomentando una ciudadanía informada, corresponsable y resiliente.

Elementos estratégicos:

Monitoreo en tiempo real: Implementación de IA para analizar redes sociales, identificar rumores y generar alertas automáticas.

• Chatbots adaptativos: Uso de asistentes conversacionales entrenados en lenguaje local para orientar a la población. Estudios recientes (UNDRR, 2022; Pérez & Reyes, 2023) han demostrado su efectividad en emergencias, siempre que estén adaptados cultural y lingüísticamente.

• Segmentación algorítmica: Personalización de mensajes por territorio, edad, nivel educativo y perfil digital, a fin de garantizar pertinencia y comprensión.

Este enfoque resulta clave para evitar fenómenos como la fatiga por alerta, donde usuarios ignoran los mensajes por saturación o falta de claridad. Este fenómeno, conocido como fatiga por alerta (Mileti & Sorensen, 1990), reduce la eficacia de los mensajes cuando la población percibe una saturación sin utilidad práctica. En eventos como los registrados en pasos a desnivel inundados, la población no reaccionó a tiempo por no recibir indicaciones claras, lo que resultó en atrapamientos vehiculares, pérdidas materiales y operativos de rescate costosos.

• Tableros de evaluación: Dashboards que integren datos clave sobre alcance, interacción, comprensión e impacto en la conducta ciudadana.

• Auditoría participativa: Simulacros comunicacionales y encuestas flash que permitan validar la efectividad narrativa de las campañas.

El paradigma tradicional centrado en “informar” presupone una transmisión unidireccional del mensaje. En cambio, “transformar” implica generar procesos dialógicos, donde la información no solo se recibe, sino que se interpreta, se valida colectivamente y se traduce en acción. La transformación se logra cuando el mensaje genera conciencia, sentido de urgencia y capacidad para actuar, no solo conocimiento.

Instrumentos operativos:

  • Plataforma nacional de comunicación de riesgos basada en IA de código abierto.
  • Guías narrativas multicanal (radio, redes, afiches, formatos accesibles).
  • Maletas digitales para entrenamiento comunitario en comunicación de emergencia.
  • Protocolos éticos para el uso de IA, alineados con la UNESCO y ONU.
  • Observatorios ciudadanos digitales y redes de “nodociviles” capacitados para verificar, corregir y diseminar información clave.

Indicadores de éxito:

  • Tiempo de respuesta ante rumores y circulación de noticias falsas.
  • Alcance georreferenciado y nivel de interacción por tipo de mensaje.
  • Índices de comprensión y cambio conductual (medidos antes y después de campañas).
  • Reducción de pánico colectivo en simulaciones.
  • Participación sostenida de nodociviles y uso de fuentes oficiales verificadas.

Mecanismos de articulación institucional:

  • Convenios entre CNPC, CENAPRED, SEP, CONACYT y universidades.
  • Alianzas con medios independientes, plataformas digitales, comunidades científicas y organismos multilaterales (CEPAL, OPS, ONU-Hábitat).

5. Articulación con la tesis doctoral

La presente propuesta de rediseño se vincula directamente con el proyecto de investigación doctoral titulado “La influencia de la inteligencia artificial en la optimización de la comunicación de riesgos y desastres en medios digitales: avances, retos y aplicaciones emergentes en la gestión de crisis.” Esta tesis tiene como eje central analizar cómo las herramientas de inteligencia artificial están transformando la forma en que se construyen, transmiten, evalúan y reciben los mensajes clave en contextos de riesgo y emergencia.

Integración metodológica

El análisis realizado sobre la política pública actual y la propuesta de rediseño a través de la Estrategia de Comunicación Inteligente para la Resiliencia (ECIRS) funciona como un estudio de caso empírico que refuerza el componente metodológico de la tesis. En particular, permite:

·       Aplicar un enfoque multinivel de análisis de políticas públicas (nacional, estatal, local) a través del lente de la gobernanza algorítmica.

·       Utilizar la herramienta del ciclo de políticas públicas y resiliencia comunicacional como marco de evaluación comparativa.

·       Diseñar un modelo de intervención replicable y escalable que puede ser adoptado por gobiernos, universidades y organizaciones civiles.

Fortalecimiento del marco teórico

La reflexión crítica permite robustecer el marco conceptual de la tesis en tres líneas clave:

1.    Comunicación del riesgo desde la gobernanza digital, al reconocer la creciente mediación de algoritmos en la difusión del mensaje.

2.    Ética del uso de IA en crisis, integrando el debate contemporáneo sobre autonomía tecnológica y decisiones críticas en contextos sensibles.

3.    Narrativas digitales para la resiliencia, destacando la importancia de la semiótica, los formatos y los lenguajes culturales en la eficacia comunicativa.

Impacto esperado en la investigación doctoral

Este ejercicio permite vincular teoría y práctica, lo que contribuirá a:

·       Validar la hipótesis central del estudio: que la inteligencia artificial puede incrementar la eficacia y pertinencia de la comunicación de riesgos si se diseña éticamente y con enfoque comunitario.

·       Construir instrumentos de evaluación que alimenten los indicadores de impacto de la tesis.

·       Formular recomendaciones de política pública que tengan aplicación real, con posibilidad de pilotaje en universidades, municipios o espacios digitales segmentados.

Conclusión

En una era donde las crisis se propagan tan rápido como los datos, la comunicación del riesgo no puede seguir anclada en esquemas analógicos, lineales ni centralizados. La inteligencia artificial no representa solo una innovación tecnológica: constituye una herramienta transformadora que, si se incorpora con criterios éticos, inclusivos y estratégicos, puede reforzar la resiliencia social y el sentido de corresponsabilidad ante los desastres.

La evaluación crítica de la Estrategia Nacional de Protección Civil demuestra que, aunque existe una voluntad normativa para fortalecer la cultura de la prevención, persisten vacíos en la articulación institucional, la medición de impacto y la integración tecnológica. La ausencia de una infraestructura comunicacional adaptada a los entornos digitales fragmenta la voz del Estado en momentos donde la coherencia y la confianza son esenciales.

La propuesta de una Estrategia de Comunicación Inteligente para la Resiliencia (ECIRS) apuesta por una visión de futuro donde la IA se pone al servicio del bien común. No se trata de sustituir al ser humano, sino de aumentar su capacidad de escucha, respuesta y pedagogía en contextos críticos. Tampoco se trata de automatizar el miedo, sino de fortalecer el discernimiento colectivo.

Este ensayo, como ejercicio académico y aplicado, propone abrir el campo de la gestión del riesgo a una gobernanza comunicacional híbrida, donde el dato y la emoción, el algoritmo y la comunidad, el protocolo y la compasión se encuentren. Solo así será posible construir un sistema de alerta y respuesta que no solo informe, sino que transforme.

Desde la perspectiva doctoral, este trabajo no culmina aquí. Es el inicio de un itinerario de investigación, incidencia y construcción ética de tecnologías al servicio de la vida. Porque en cada mensaje que se comprende a tiempo, hay una vida que puede ser salvada. Y en cada comunidad que se comunica mejor, hay una esperanza que se vuelve acción.

Las imágenes de hospitales inundados, vehículos atrapados y familias evacuando por pasillos anegados no solo revelan fallas estructurales, sino también fracturas comunicativas. Este ensayo es una invitación a cerrarlas, con tecnología al servicio de la vida y una ciudadanía que no solo recibe alertas, sino que las comprende, las valida y actúa con ellas.


Glosario de Siglas

ENPC – Estrategia Nacional de Protección Civil: Documento rector del Gobierno de México en materia de gestión integral de riesgos, derivado de la Ley General de Protección Civil.

CNPC – Coordinación Nacional de Protección Civil: Órgano de la Secretaría de Gobernación encargado de coordinar el Sistema Nacional de Protección Civil.

CENAPRED – Centro Nacional de Prevención de Desastres: Institución técnica encargada del análisis, monitoreo y capacitación para la prevención de desastres.

IA – Inteligencia Artificial: Tecnología que simula capacidades humanas como el aprendizaje, la percepción, la toma de decisiones y la generación de lenguaje.

ECIRS – Estrategia de Comunicación Inteligente para la Resiliencia Social: Propuesta de rediseño de la comunicación pública en gestión de riesgos mediante IA, participación ciudadana, territorialización e inclusión.

SEP – Secretaría de Educación Pública

CONACYT – Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías

SEDENA – Secretaría de la Defensa Nacional

SEMAR – Secretaría de Marina

IMSS – Instituto Mexicano del Seguro Social

ONU – Organización de las Naciones Unidas

UNDRR – United Nations Office for Disaster Risk Reduction (Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres)

FEMA – Federal Emergency Management Agency (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, EE.UU.)

OPS – Organización Panamericana de la Salud

CEPAL – Comisión Económica para América Latina y el Caribe

X – Plataforma de microblogueo antes conocida como Twitter

TikTok – Plataforma de videos cortos con alto nivel de viralización, utilizada especialmente por públicos jóvenes.

WhatsApp / Telegram / SMS – Plataformas de mensajería utilizadas para la difusión directa y segmentada de alertas y recomendaciones.

 

Referencias bibliográficas

1. Marco conceptual y gobernanza digital

  • Mileti, D. S. (1999). Disasters by Design: A Reassessment of Natural Hazards in the United States. Joseph Henry Press.
  • OECD (2021). AI in the Public Sector: Promises and Perils.
  • UNDRR (2022). Sendai Framework for Disaster Risk Reduction: Midterm Review.

2. Justificación y contexto nacional

  • CENAPRED / CNPC (2020-2023). Boletines y estrategias nacionales.

.INEGI (2022). Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana.

3. Evaluación crítica de la política actual

  • Guerrero, O., y Moreno, J. (2021). “La protección civil en México: retos y paradojas.” Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales.
  • BID (2023). Transformación Digital del Estado en América Latina.
  • DUNN, W. N. (2012). Public Policy Analysis: An Introduction (5th ed.). Pearson Education
  • SANDOVAL, R. (2020). “Algoritmos y gobernanza: nuevos retos para las políticas públicas.” Revista Iberoamericana de Estudios Políticos.
  • OECD. (2021). AI in the Public Sector: Promises and Perils.
  • ALEXANDER, D. (2014). “Communicating emergency risk: The need for cultural and political engagement.” Disaster Prevention and Management.
  • FLOR, A. (2021). Comunicación del riesgo en desastres: aproximaciones desde América Latina. UNESCO.

 4. Propuesta de rediseño con IA

  • World Bank / GFDRR (2020). Machine Learning for Disaster Risk Management.
  • FEMA (USA), JMA (Japón), Protección Civil Italia:
  • MILETI, D. S., & SORENSEN, J. H. (1990). Communication of Emergency Public Warnings: A Social Science Perspective and State-of-the-Art Assessment. Oak Ridge National Laboratory.

5. Articulación con la tesis doctoral

  • Castells, M. (2009). Communication Power. Oxford University Press.
  • Valenzuela, S. (2013). “El impacto de las redes sociales en la comunicación de emergencias.”

 CENAPRED. (2023). Manual de Comunicación de Riesgos en México. Ciudad de México: CNPC.

Flor, A. (2021). Comunicación del riesgo en desastres: aproximaciones desde América Latina. UNESCO.

Garza, A. & Pérez, J. (2022). Inteligencia artificial y comunicación pública: riesgos y oportunidades. Revista Mexicana de Políticas Públicas.

OECD. (2018). Good Practices for Crisis Communication. París: OECD Publishing.

Sandoval, R. (2020). Algoritmos y gobernanza: nuevos retos para las políticas públicas. Revista Iberoamericana de Estudios Políticos.

UNDRR. (2019). Sendai Framework for Disaster Risk Reduction 2015–2030. Naciones Unidas.

World Economic Forum. (2023). Strategic Intelligence: Artificial Intelligence and Risk Communication. WEF Report Series.

 

 


  Doctorado en Gestión Integral de Riesgos Asignatura: Continuidad y Sostenibilidad Operacional en las Organizaciones Profesor: Dr. Jorge ...